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Una guia para cuidar tu piel

Tu tipo de piel importa

Puedes sospechar que tienes la piel seca, grasa o sensible, pero ¿realmente conoces tu tipo de piel? Conocer tu verdadero tipo de piel puede ayudarte la próxima vez que estés en el pasillo de los cosméticos. De hecho, el uso de productos incorrectos, o incluso los trucos de Internet popularizados, para tu tipo de piel podría empeorar el acné, la sequedad u otros problemas de la piel.

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Desarrollar una rutina diaria para el cuidado de la piel

No importa cuál sea tu tipo de piel, una rutina diaria de cuidado puede ayudarte a mantener la salud general de la piel y mejorar problemas específicos como el acné, las cicatrices y las manchas oscuras. Una rutina diaria de cuidado de la piel tiene cuatro pasos básicos que puedes hacer una vez por la mañana y una vez antes de dormir.

1. Limpieza: elije un limpiador que no deje la piel tirante después del lavado. Lávate la cara no más de dos veces al día, o solo una vez, si tienes la piel seca y no usas maquillaje. Evita lavarte para esa sensación de limpieza reluciente porque eso significa que los aceites naturales de tu piel se han ido. 

2. Sueros: Un suero con vitamina C o factores de crecimiento o péptidos sería mejor por la mañana, bajo protector solar. Por la noche, el retinol o los retinoides recetados funcionan mejor. 

3. Hidratante: Incluso la piel grasa necesita un humectante, pero usa uno que sea liviano, a base de gel y que no bloquee los poros . La piel seca puede beneficiarse de más humectantes a base de crema. La mayoría de las marcas etiquetarán sus productos como gel o crema en su empaque.

4. Protector solar: Aplica protector solar con al menos 30 SPF 15 minutos antes de salir al aire libre, ya que el protector solar tarda un poco en activarse. Los tonos de piel más oscuros en realidad necesitan más protección solar porque la hiperpigmentación es más difícil de corregir.

Elije productos que se adapten a tu tipo de piel y sensibilidad, y recuerda leer las etiquetas. Algunos productos, como el retinol o los retinoides recetados, solo deben aplicarse por la noche.

Para todos los tipos de piel


  • – Mantente hidratado.

  • – Cambia las fundas de las almohadas al menos una vez a la semana.

  • – Lava o envuelve el cabello antes de acostarte

  • – Usa protector solar todos los días y aplícalo 15 minutos antes de salir.

Comienza con una rutina básica y sencilla para ver cómo reacciona tu piel. Una vez que te sientas cómoda, puedes agregar productos adicionales como exfoliantes, mascarillas y tratamientos localizados para mejorar la salud de tu piel.

Remedios caseros para evitar (incluso si todos lo hacen)

Las personas dicen maravillas del uso de trucos caseros como jugo de limón y crema de dientes para problemas comunes de la piel como brotes de acné y manchas oscuras. Pero la verdad es que estos trucos pueden causar más daño que beneficios a largo plazo porque pueden dañar la barrera de la piel.

Evita estos remedios caseros


  • – Jugo de limón: puede tener un ácido cítrico, pero es demasiado ácido y puede hacer que aparezcan manchas oscuras después de la exposición al sol. También puede secar e irritar la piel.

  • – Bicarbonato de sodio: a un nivel de pH de 8, el bicarbonato de sodio estresará tu piel, disminuir significativamente contenido de agua de tu piel y causar piel seca.

  • – Ajo: En forma cruda, el ajo puede causar alergias en la piel, eccema, inflamación de la piel y ampollas acuosas.

  • – Crema de dientes: los ingredientes de la pasta de dientes pueden matar los gérmenes y absorber la grasa, pero también pueden resecar o irritar la piel.

  • – Azúcar: como exfoliante, el azúcar es demasiado fuerte para la piel del rostro.

  • – Vitamina E: la aplicación tópica de vitamina E puede irritar la piel y no se ha demostrado que mejore la apariencia de las cicatrices.

Algunos de estos ingredientes pueden ser totalmente naturales y rentables, pero no están formulados para tu piel. Incluso si no sientes efectos secundarios inmediatos, estos ingredientes pueden causar daños retardados o a largo plazo. Es mejor usar productos formulados para tu rostro. Habla con tu dermatólogo antes de probar aplicaciones caseras en tu piel.

Cómo probar tu tipo de piel en casa

Si no estás segura de cuál es tu tipo de piel, también puedes realizar una prueba física para verificar tu tipo de piel. Una prueba casera mide la producción de sebo. El sebo es un líquido aceitoso y ceroso que sale de los poros. La cantidad de sebo que produce tu piel puede determinar si tu piel es:

  • – Seca

  • – Grasa

  • – Normal

  • – Mixta

Probar la producción de sebo en una cara limpia es la forma más precisa de determinar qué tipo de piel tienes. Sigue estos pasos:

  1. Lávate la cara y sécala con palmaditas. Espera 30 minutos.

  2. Presiona suavemente un papel secante de aceite o un pañuelo de papel en tu cara. Presiona el papel en diferentes áreas de tu piel, como la frente y la nariz, las mejillas y el mentón.

  3. Sostén la hoja a la luz para ver qué tan transparente es el papel.

Resultados de la pruebaTipo de piel
Sin transparencia, pero con escamas o piel tiranteSeca
EmpapadaGrasa
Diferentes niveles de absorción en diferentes áreas del rostroMixta
No demasiado graso y sin piel escamosaNormal

Junto con los tipos de piel anteriores, también puedes tener piel sensible, que no sigue los criterios del sebo. La piel sensible depende de:

  • – Qué tan rápido reacciona tu piel a la aplicación del producto

  • – Qué tan bien se protege tu piel

  • – Con qué facilidad tu piel se pone roja

  • – Probabilidad de alergia cutánea

Recuerda siempre consultar con un dermatólogo para escoger la mejor rutina y productos para tu piel.

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